martes, 28 de octubre de 2008

Fútbol Base (Capitulo I "Introducción")

Dedicación, pasión, autoactualización continua, ganas de trabajar y mejorar pero sobre todo,
ganas de aprender.

Son muchos los entrenadores que se dedican al fútbol base como algo más que un simple hobbie. Me incluyo, en un gran numero de "profesionales" que lucha día a día por conocer y profundizar en los temas que envuelven al mundo del fútbol y del propio entrenador.
Como algunos ya sabéis, es mi tercera temporada como entrenador, aun no soy prácticamente nadie en el denominado mundo de los banquillos, pero cada año, me ha servido tanto para aprender muchísimas cosas como también para saber que debo y no debo hacer en cada momento.

El fútbol base es muy diferente al fútbol profesional, tanto en la edad como es obvio, como en los objetivos y metas. Los chicos del fútbol base juegan para divertirse y sueñan con convertirse en estrellas mundiales algún día, los profesionales del fútbol intentan que el espíritu de aquel niño que años atrás dejaron en las pistas de albero siga latente dentro de ellos. Un abanico de edades se expande en las categorías del fútbol base.




Pasamos a describirlas:

- Benjamín: 8 y 9 años
- Alevín: 10 y 11 años
- Infantil: 12 y 13 años
- Cadete: 14 y 15 años
- Juvenil: 16, 17 y 18 años

Como la mayoría de los lectores sabéis, no es lo mismo entrenar en una categoría benjamín a entrenar a una categoría juvenil. Ni su franja de edad es la misma, ni sus cualidades técnico-tácticas son las mismas y mucho menos sus metas.

Bajo mi punto de vista las dos primeras categorías a las que el niño se enfrenta (Benjamín y Alevín) deben tomarse como iniciación, donde debemos enseñarle a los jugadores los fundamentos de este deporte a través de juegos y haciéndoles ver que el resultado y la competición son secundarios. Todos, tanto entrenadores como los propios jugadores siempre queremos ganar, es lógico. El ser humano desde que nace hasta que muere vive en una constante competición con todos los seres que lo rodean, y es por ello que tenemos que quitarles la máxima presión a los niños, no podemos olvidar lo más importante, son NIÑOS.



Benjamín: Esta es la primera categoría en la que los niños entran en una competición con demás equipos de su provincia. Además de los conceptos básicos de la técnica (Pase, control, disparo) debemos enseñar al niño los conceptos de “Ataque” y “Defensa”.

Otro aspecto que debemos enseñar es el del posicionamiento en el campo y la labor de cada uno de esos puestos. Hay que hacer especial hincapié en el reparto proporcional del espacio, donde cada jugador debe asentarse en un espacio concreto.

Tratar la táctica en sí a estas edades es muy complicado por lo que las nociones tácticas que les expliquemos deben ser las más simples para que no lleven al conflicto y puedan asimilarlas con total garantía.

Alevín: A estas edades y sobre el concepto ofensivo debemos explicar como y por que se usan los desmarques, a dar profundidad al juego y a la creación de espacios libres. Los jugadores deben saber cuando y como atacar.

En cambio a nivel defensivo tenemos que hacer especial énfasis en el marcaje, así como en la manera de realizarlo. También debemos enseñar las coberturas y las permutas.

Se puede decir que en esta etapa se les enseña una evolución básica en el juego. Tienen que saber la estructura del defender-crear-atacar.

Infantil: En esta etapa, los jugadores se enfrentan a un nuevo terreno de juego (Campo de fútbol 11) Además de repasar los conceptos que deben aprenderse en alevines, debemos dar a conocer la manera de realizar paredes, cambios de orientación, así como los desmarques en apoyo y ayudas constantes.

En el aspecto defensivo se profundiza sobretodo en los marcajes y permutas. Dejando claro la importancia de tener todos los puestos de defensa bien cubiertos. Trabajar también las entradas, las anticipaciones e intercepciones.

En esta etapa se les enseña que la estrategia son acciones para aprovechar, sorprender o neutralizar al contrario durante el partido a balón parado. Se les inicia en la utilización de la estrategia.

Cadete: En ataque, los jugadores deben tener muy claro los conceptos de desmarques, amplitud y profundidad, cambios de orientación, paredes, etc...

Los jugadores de esta categoría deben tener ya implantados los conocimientos defensivos y ofensivos de todas las categorías anteriores si el trabajo se ha realizado correctamente.

En el aspecto defensivo: Marcaje, repliegue, cobertura, permuta y basculaciones deben ser el plato diario del entrenamiento.

En cuanto a la táctica, los jugadores deben conocer ya todos los principios ofensivos y defensivos a la perfección y se debe reforzar constantemente la situación en el campo, así como perfeccionar la estrategia.

Juvenil: En esta categoría, última en el aprendizaje amateur de los jugadores, se perfeccionan todos los principios ofensivos y defensivos con el fin de perfeccionarlos. El equipo tiene que tener claro: Cuando, por donde y como atacar al contrario, así como también como neutralizarlos y ocupar los espacios con coherencia y eficacia.

Es la etapa en la que el entrenador puede y debe aplicar sin límite todo tipo de sistemas y esquemas tácticos.

Aclaración: No todos los jugadores se adaptan a la norma general y no todos los equipos, o grupo de jugadores, tienen porqué tener asimilados los conceptos que aquí se definen.

Un saludo.



Alejandro Ortiz Cabrera

domingo, 19 de octubre de 2008

Bienvenidos

Os doy la bienvenida a "Mundo Entrenadores". El cual espero que poco a poco se convierta en un blog que aporte información a todo tipo de entrenador y aficionado al deporte que nos une.

Ya en mi época como jugador admiraba la figura del entrenador. Él lideraba al equipo desde el banquillo, usaba sus conocimientos para adelantarse al contrario y poner en jaque la estrategia del rival. Mil pensamientos por minuto se procesan en la mente del entrenador después de cada acción. Sufre, observa y piensa.

Son muchos los que desmitifican la figura del entrenador, dándoles la máxima responsabilidad a los jugadores, y no voy a decir que no sea cierto, pues son ellos mismos, los jugadores, los que juegan el partido. Pero tanto los propios jugadores como todo aficionado a este deporte saben que la figura de un entrenador es imprescindible.

Todos desde nuestra casa hemos dicho muchas veces que seríamos capaces de hacerlo mejor que tal entrenador (Seamos del equipo que seamos), pero tal vez, lo que muchos desconocen es el verdadero trabajo del mister, no solo debe preocuparse de que jugadores serán los titulares y cuales los suplentes. La misión del entrenador va mucho más allá.

Desde conocer las virtudes y defectos del equipo, conocer tanto física como anímicamente a todos los jugadores que forman la plantilla, confeccionar los entrenamientos y llevarlos a cabo con el fin de trabajar lo que considera necesario, hasta motivar intrínsecamente al jugador para que de el cien por cien de su capacidad en el campo.

Trabajo y más trabajo es lo que le espera al entrenador, actualización continua en un mundo en el que no esta todo inventado, no hay una metodología de entrenamiento prefijada y no hay unos cánones fijos que seguir, cada manager debe adecuarse a la plantilla que le toca dirigir, y depende de él que de frutos.



¿Qué podréis encontrar en Mundo Entrenadores?

- Entrevistas a entrenadores del fútbol base y demás profesionales que forman el cuerpo técnico.

- Artículos sobre el mundo del entrenamiento y el propio entrenador.

- Noticias sobre las diferentes ligas Europeas y del resto del mundo.

- Muchísimas cosas más.